En los últimos años, cada vez escuchamos más hablar de trazabilidad, pero ¿qué quiere decir realmente cuando hablamos de pescado?

La trazabilidad es, en pocas palabras, la posibilidad de seguir el rastro de un producto a lo largo de toda la cadena de valor, desde el momento en que se captura en el mar hasta que llega a tu mesa. En OPESCAYA trabajamos cada día para que la trazabilidad de nuestras especies sea una realidad clara y transparente. Esto significa que cualquier consumidor puede saber qué barco ha capturado el pescado, en qué zona del mar, en qué fecha y con qué método de pesca.

Un viaje que deja huella

El pescado pasa por diferentes etapas hasta llegar al consumidor, y en cada una de ellas se registra la información que posteriormente puedes encontrar en su etiqueta:

Una garantía para el consumidor

La trazabilidad no es solo un requisito legal, es también una garantía de confianza:

  • Calidad y seguridad alimentaria: Asegura que el producto ha cumplido con los controles necesarios.
  • Transparencia: El consumidor puede comprobar el origen del pescado y su recorrido.
  • Sostenibilidad: Permite demostrar que las capturas respetan las cuotas, tallas mínimas y el equilibrio del ecosistema marino.
  • Valor social: Detrás de cada pescado trazable hay profesionales del mar que trabajan con rigor, tradición y responsabilidad.

Compromiso OPESCAYA

En OPESCAYA creemos que conocer el origen de lo que comemos es un derecho del consumidor y, al mismo tiempo, una forma de poner en valor el esfuerzo de generaciones de pescadores y trabajadoras del mar.
Por eso, apostamos por la trazabilidad como una herramienta que conecta a quienes salen cada día a faenar con quienes disfrutan en casa de un plato de pescado fresco, sano y sostenible.

En definitiva, cuando un pescado es trazable, no solo es más seguro y transparente, también es una elección responsable. Y en OPESCAYA trabajamos para que así sea, hoy y en el futuro.