Detrás de cada pieza de pescado fresco que llega a tu mesa hay un viaje lleno de cuidado, profesionalidad y compromiso. En OPESCAYA trabajamos para que ese recorrido sea transparente, sostenible y con todas las garantías de calidad.

1. La captura: el inicio responsable
Todo comienza en el mar Cantábrico, donde nuestras embarcaciones faenan con artes de pesca sostenibles, respetando las cuotas, las tallas mínimas y las temporadas de cada especie. Así aseguramos que el recurso marino se mantenga vivo para las generaciones futuras.

2. La descarga en el puerto
Una vez capturado, el pescado llega al puerto. Allí se descarga cuidadosamente para garantizar su frescura. Desde este momento, cada lote queda registrado, iniciando el sistema de trazabilidad que permitirá seguirlo hasta el consumidor final.

3. La lonja: control y primera venta
En la lonja se clasifican las especies por talla y calidad, se subastan y se someten a controles sanitarios y de calidad. Es aquí donde se asegura que cada pieza cumple con la normativa vigente y con los estándares que exigen los mercados.

4. El transporte en frío
Desde la lonja, el pescado se transporta en condiciones de frío controlado para mantener intactas sus propiedades. El sistema de trazabilidad acompaña al producto, garantizando que el consumidor pueda conocer de dónde viene exactamente.

5. La llegada al mercado o a tu mesa
Ya sea en pescaderías, supermercados o restaurantes, el pescado de OPESCAYA llega fresco y con todas las garantías de sostenibilidad. Cada paso de este recorrido ha sido pensado para que puedas disfrutar de un producto de confianza, sabroso y saludable.

Del mar a tu plato, sin secretos
La trazabilidad y los controles son la clave que nos permite ofrecerte un pescado que no solo tiene la frescura del Cantábrico, sino también la garantía de que detrás de él hay un modelo de pesca responsable.