Del 21 al 23 de abril, Barcelona acogió la 32ª edición de Seafood Expo Global, la mayor feria internacional del sector de los productos del mar. Más de 2.500 empresas de más de 80 países se dieron cita en el recinto Gran Via de Fira Barcelona. Y allí, ante compradores y profesionales de todo el mundo, se presentó oficialmente Kofradia Basque Seafood (KBS), el nuevo proyecto impulsado por OPESCAYA, OPEGUI y Hazilur.

Representantes de OPESCAYA asistieron al evento para acompañar la puesta de largo de un proyecto que forma parte de nuestra historia desde su origen.

Euskadi, con fuerza en Barcelona

La presencia vasca en la feria fue destacada. Un total de 14 empresas vascas participaron en esta edición. El stand institucional del Gobierno Vasco, situado en el pabellón 4, reunió a siete de ellas: Conservas Cusumano, Congelados Sorymar, Nortindal Sea Products, Alkorta Anaiak, Alkorta Food Solutions, Conservas Ortiz y Kofradia Basque Seafood.

Esta participación conjunta forma parte de la estrategia del Gobierno Vasco para impulsar la internacionalización de la industria alimentaria vasca y dar a conocer la calidad de nuestro sector pesquero en los mercados exteriores.

Seafood Expo Global es considerada la principal feria del mundo en productos del mar. Se celebró durante años en Bruselas y desde 2022 tiene su sede en Barcelona. Allí se cierran acuerdos comerciales entre productores, transformadores y distribuidores de todos los continentes, y se entregan los premios Seafood Excellence Global a los productos más innovadores.

La presentación

El acto de presentación estuvo presidido por el viceconsejero de Pesca, Puertos y Litoral del Gobierno Vasco, Leandro Azcue, junto al director general de KBS, Jorge Hernando. Azcue definió el proyecto como «una apuesta compartida para dar más fortaleza al sector» y destacó su papel para situar el pescado vasco en una posición de mayor valor y con más futuro.

Por su parte, Jorge Hernando explicó que KBS supone un cambio de modelo, ya que la compañía pasa de ocupar un solo eslabón a tener presencia en todas las etapas de la cadena, desde la captura hasta la venta. Esa integración, subrayó, es lo que permite ofrecer garantías completas de calidad, trazabilidad y sostenibilidad.

En el acto intervino también Norberto Emazabel, en representación de las cofradías de Gipuzkoa y Bizkaia, que subrayó que el sector vive un momento en el que hay que reinventarse y adaptarse a las nuevas necesidades del mercado.

Durante la feria, Hernando mostró a los visitantes y a la prensa especializada los productos que KBS ya ha desarrollado: pescado fresco y congelado, formatos de cuarta gama listos para cocinar y platos preparados de quinta gama inspirados en la cocina tradicional vasca.

Las cifras de un proyecto ambicioso

En la presentación se dieron a conocer también las previsiones de crecimiento de KBS. El proyecto arranca con una inversión inicial cercana a los tres millones de euros y 25 empleos directos, y la compañía espera alcanzar una facturación de 21 millones de euros en 2027 y de 30 millones en 2030. Las previsiones sitúan la rentabilidad en 2028, con un beneficio estimado de 1,4 millones de euros y un volumen de más de 5.000 toneladas de pescado.

Detrás de estas cifras hay una idea sencilla: que el valor que genera el pescado vasco se quede, en mayor medida, en nuestros puertos y en las familias que viven del mar.

Instalaciones y certificaciones

En Barcelona se detallaron también las instalaciones con las que cuenta KBS: cerca de 8.000 metros cuadrados repartidos en tres plantas. La de Berriatua, con 4.500 m² y en funcionamiento desde marzo, es el núcleo del proyecto; la de Getaria suma 1.200 m² dedicados sobre todo al bonito del norte y la anchoa; y la de Bermeo, con 2.500 m², está especializada en la congelación IQF.

La compañía cuenta además con certificaciones de seguridad alimentaria como IFS y BRC, y con sellos de sostenibilidad y calidad como MSC y Eusko Label, que avalan la trazabilidad y el cumplimiento de estándares exigentes.

¿Sabías que…? IFS (International Featured Standards) y BRC (hoy conocida como BRCGS) son dos normas internacionales de seguridad alimentaria nacidas por iniciativa de las grandes cadenas de distribución europeas. Contar con ellas es, en la práctica, un requisito para suministrar a muchos supermercados. MSC y Eusko Label, en cambio, se fijan en el origen: el primero certifica que la pesquería es sostenible y el segundo es la etiqueta de calidad de los alimentos vascos.

Un mensaje claro: el pescado también necesita marca

Uno de los mensajes más repetidos en la presentación fue la necesidad de dar al pescado una identidad de marca sólida, algo muy habitual en productos como el vino o el queso pero poco frecuente en el sector pesquero. KBS lo hace con dos marcas complementarias: Kofradia Basque, dedicada exclusivamente al pescado de origen vasco, y Kofradia Seafood, que incorpora otros orígenes para garantizar el suministro durante todo el año.

Barcelona fue el escenario perfecto para lanzar este mensaje. Ante compradores de cadenas de distribución, restauración y colectividades de todo el mundo, KBS presentó el pescado vasco no solo como un producto de calidad, sino como una marca con historia, origen y valores.

Un escaparate para el futuro

Para OPESCAYA, estar presentes en Seafood Expo Global junto a KBS ha sido una oportunidad para acompañar a un proyecto que nace del trabajo de nuestras cofradías y de nuestra flota, y para mostrar al mundo lo que distingue al pescado de bajura de Bizkaia: frescura, pesca artesanal y respeto por el mar.

La feria ha sido solo el principio. Ahora toca seguir trabajando para que el pescado vasco ocupe el lugar que merece, dentro y fuera de nuestras fronteras.